El 21 de septiembre de 2026, en el Colegio Santander de Altamira, Tamaulipas, México, niñas y niños participaron en la actividad “Árbol de la Paz”, desarrollada como parte de las Jornadas para la Paz por la Fundación ELIC México, como actividad previa al 13º Congreso Mundial para el Talento de la Niñez.
La experiencia fue coordinada por la Mtra. Rubí G. Cruz, quien, junto con las niñas y los niños, construyeron el Árbol de la Paz, enriqueciendo su follaje con acciones y compromisos orientados a contribuir a un mundo en el que reine la paz.
Durante la actividad, los estudiantes tuvieron la oportunidad de dialogar y expresar sus propias ideas acerca de lo que significa la paz, para luego identificar acciones que pueden poner en práctica en los espacios donde viven y se relacionan. De esta manera, sus reflexiones se transformaron en compromisos concretos que fueron incorporados al árbol como expresión colectiva de su participación.
Por parte de la Fundación ELIC México participaron el Dr. Salomón Shamosh, responsable de la actividad, junto con la Mag. Yaquelin Martínez y la Lic. Ana Albarrán.
La actividad contó además con la participación y acompañamiento del equipo del Colegio Santander, integrado por el director, Prof. Luis Alberto Santiago Martínez; la psicóloga, Lic. Erandi Vanessa Guardiola Álvarez; y la docente, Mayra Meneses Ramos.
El aula como espacio de diálogo y participación
La experiencia pone de relieve la importancia de promover una cultura de paz desde las aulas, entendiendo este espacio no únicamente como un lugar para transmitir conocimientos, sino también como un entorno en el que niñas y niños pueden expresar lo que piensan, dialogar sobre su realidad y asumir compromisos frente a ella.
Los maestros aspiran a formar grandes profesionales, pero también existe un anhelo fundamental: educar a seres humanos íntegros, dispuestos a contribuir positivamente en el mundo. En este sentido, generar espacios de diálogo y participación desde la infancia permite que la formación trascienda los contenidos académicos y dé lugar también a la reflexión sobre la manera en que cada persona puede relacionarse con los demás y con su entorno.
Esta experiencia desarrollada junto con los estudiantes en su propia aula se vincula directamente con el lema del 13º Congreso Mundial para el Talento de la Niñez: “Los niños son el presente: Presencia efectiva de niñas y niños en el aula”.
Reconocer que los niños son el presente significa comprender que ya están viviendo, pensando, opinando, creando e influyendo en el mundo que los rodea. Por ello, su presencia efectiva en el aula supone abrir espacios para que sus voces sean escuchadas y para que puedan participar activamente en los procesos educativos.
El Árbol de la Paz representa, así, una experiencia concreta de esa presencia: niñas y niños que dialogan, expresan sus ideas y convierten sus reflexiones en acciones y compromisos compartidos.






















































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